La farmacéutica norteamericana Pfizer ha sido demandada
El pasado 5 de junio, se conoció públicamente la demanda judicial contra la
farmacéutica norteamericana Pfizer, por violar el protocolo de ensayos clínicos de
fármacos experimentales.
El Gobierno federal nigeriano ha llevado a los tribunales al gigante farmacéutico
Pfizer por ensayar ilegalmente un fármaco contra la meningitis que causó muertes y malformaciones a unos 200 niños. En la demanda, presentada en el día 4 del mes en
curso, las autoridades nigerianas piden a la Corte Suprema Federal de Abuya
7.000 millones de dólares para compensar los prejuicios del ensayo y para
indemnizar a las víctimas y a sus familiares, según publica el periódico autóctono
Guardian News.
El caso se refiere a unas pruebas clínicas realizadas por la multinacional
estadounidense en el estado nigeriano de Kano, el más extenso del país, durante
una epidemia de meningitis en 1996. La farmacéutica aprovechó presuntamente la
epidemia para experimentar, en unos 200 niños enfermos, un nuevo fármaco en d
esarrollo sin tener los permisos del comité ético nigeriano y sin informar a las
familias.
De los menores que participaron involuntariamente en los ensayos, once murieron
y otros sufrieron sordera, ceguera, parálisis cerebral y otras malformaciones. El
caso salió a la luz en 2000 tras una investigación del diario estadounidense The
Washington Post sobre la administración del antibiótico Trovan en los niños de
Kano, al que siguió una investigación del Ministerio de Sanidad nigeriano.
Pfizer, el fabricante del popular Viagra, defendió siempre la ética y la
profesionalidad en el desarrollo de aquel estudio. Ahora, once años más tarde, y
siguiendo varias demandas particulares de las familias de los afectados y otra del
Gobierno del estado de Kano, es el Gobierno central el que pide responsabilidades
a Pfizer por las consecuencias del llamado 'Test de Trovan de Kano'.
La cuantía solicitada en el pleito servirá para indemnizar a las familias, además de
compensar al Gobierno por los costosos tratamientos de cura y apoyo a las familias
en los años posteriores a los acontecimientos. También se incluye una cantidad
para sufragar los costes de las campañas necesarias para recuperar la credibilidad
del sistema sanitario de la región. En el proceso iniciado hace dos años por las
autoridades de Kano se acusa a la firma de mala conducta, de conspiración criminal
y de homicidio de inocentes.
De nuevo, occidente vuelve a constatar la soberbia con la que actúa,
aprovechándose deliberadamente de los más desfavorecidos.
En esta ocasión, por suerte occidente no ha podido tapar la cuestión, y servirá para
constatar las prácticas abusivas a las que se aferran para logar aquello que se
proponen. Pero por desgracia, seguramente, en muchas otras ocasiones, occidente
actúa impunemente, contando con el vital factor de que no transcenderán los
hechos.
